El propósito de finanzas

 

 

Que el primer artículo de nuestro blog sea «El próposito de las finanzas» no ha sido fruto de la casualidad. Quería empezar este blog con uno de los pilares de Improve Advisors: Nuestro método de trabajo está claramente relacionado con el próposito de las finanzas.

Con este artículo iniciamos una serie de post que detallán nuestra búsqueda del propósito de las finanzas. Muchos creen que buscar una causa más allá del beneficio económico no proporciona ningún resultado y que un negocio puede funcionar perfectamente sin ella. En Improve Advisors creemos que tener un propósito claro es motivador. Ayuda a cada función de la organización a entender su contribución y la de otros departamentos, y cómo juntos contribuyen a un objetivo estratégico común. También ayuda a las personas como baremo de sus decisiones, en la medida en que pueden comprobar si sus acciones están ayudando a conseguir los objetivos acordados.

Necesitamos un propósito?

La base de la estrategia empieza por plasmar formalmente el propósito de la empresa, por qué hacemos lo que hacemos. Existen evidencian y estudios que dejan claro que la motivación del equipo y la satisfacción del cliente se basan en factores más allá del puramente económico. De hecho, si has leído algún apartado más de nuestra página web, sabrás que nuestra convicción es que tenemos que evitar caer en la “gestión insustancial” de la función financiera y combinar “arte, ciencia y experiencia” en una gestión implicada y que aporte soluciones. Básicamente queremos decir que es necesario entender por qué se quiere hacer algo, qué se quiere lograr al hacerlo, y medir para comprobar el progreso ( En Nuestro Método de Trabajo: Decide, Ejecuta, Anticípate desarrollamos una explicación de nuestra forma de trabajar y los componentes que se combinan en la gestión directiva).

Nosotros, como profesionales financieros, somos los primeros que nos hemos mostrado escépticos con este tema… Hasta que hemos experimentado en nuestras propias carnes la necesidad de encontrar un objetivo, de aportar y enriquecernos con experiencias nuevas. Sigo dudando si ha sido un despertar personal o la crisis de los cuarenta, pero las decisiones que cada uno de nosotros tomamos a partir de tomar conciencia de una necesidad de trascender nos han llevado hasta aquí. ¡Y está siendo un viaje apasionante!

Centrándonos en dar motivos que demuestren la necesidad de un propósito, soy personalmente un fanático de un clásico como Richard Boyatzis y dos personajes contemporáneos cuyas charlas me han motivado a seguir en mi búsqueda, Simon Sinek y Dan Pink. Sus conclusiones se basan en ciencia para trascender a lo emocional, un hecho remarcable que sólo puede estar sucediendo en la actualidad. Y las conclusiones que tengo que aceptar como validadas por la ciencia se pueden resumir en:

  • Los estados emocionales afectan a nuestra capacidad cognitiva y nuestra salud sin percibirlo. Nuestro cerebro es una herramienta muy potente que puede entrenarse para cuidar de nuestra salud física y mental.
  • La recompensa económica sólo es útil en tareas rutinarias con objetivos claros a corto plazo. La motivación para objetivos complejos requiere de sentido de propósito, en un entorno que nos dé autonomía utilizando nuestras competencias para mejorar.
  • El porqué de lo que hacemos tiene el máximo poder sobre nuestro comportamiento, es lo que motiva profundamente a la gente.
  • Basado en estos HECHOS, los que creáis que la función financiera es una dedicación rutinaria, con claros objetivos definidos, sin incertidumbre, puede que os llevéis alguna sorpresa en vuestra trayectoria. Para los que creemos que las finanzas son complejas, que existe incertidumbre, que los objetivos son a veces complicados de visualizar… ¿no creéis que es mejor un profesional motivado?

Qué hacemos y para qué lo hacemos

Me he llevado alguna sorpresa cuando discutiendo sobre los retos de la profesión alguien menciona “… claro, el cierre de balances, el control de costes, básicamente soporte administrativo…”. Ese es el síntoma de un problema profundo, estamos confundiendo lo que hacemos con el para qué lo hacemos, o peor, estamos dejando que confundan los términos y nos encasillen en el papel del burócrata, el controlador…

Mi percepción es que a veces en finanzas nos olvidamos de que formamos parte de un negocio. Nos quedamos tan empantanados en el cierre mensual, el cuadre de cuentas, los costes, pagos y cobros…, que no tenemos una visión clara de por qué estamos haciendo las cosas. Y después de un tiempo nos convertimos en personajes marginales, con la sensación de que sólo estamos produciendo una corriente interminable de «cosas». Eso es la “gestión insustancial”.

Quiero dejar clara una cosa: no estoy exponiendo el propósito como el concepto de servir a un bien mayor, a la sociedad, la paz mundial, el medio ambiente, etc … que muchas corporaciones están intentando apropiarse.  No estoy hablando de filosofía, sino del propósito en un sentido general, entender el porqué. Como he mencionado, creo que encontrar qué propósito tienes marca la diferencia en la forma de hacer las cosas, nuestras motivaciones y nuestras prioridades.

Hemos pensado que revisando los temas en los que la función financiera tiene un papel importante podríamos detectar pautas o lugares comunes que nos condujeran a una conclusión. Repasando el producto del trabajo de las finanzas, viendo su efecto en la empresa y la necesidad que satisface, diría que todos los entregables son el resultado de un mismo objetivo al que se aplican diferentes técnicas y métodos de trabajo. Estaríamos analizando el “por qué” para justificar el “qué” se hace, y puede que cambiando el punto de vista del papel del experto financiero por el camino.

 

 

 


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